Ahora se puede reducir el gasto de gas natural en casa de forma sencilla

Los hogares pueden ser grandes consumidores de energía si no se tiene conocimiento del ahorro y eficiencia energética, tema relevante para mejorar  los daños hechos por décadas al ambiente. Según diversos estudios, en España un hogar puede tener una factura de gas natural de hasta 40 euros mensuales. Este consumo viene principalmente del agua caliente en las duchas, la calefacción, la cocina y demás actividades que se suman en la factura. Muchas veces cuando se habla de consumo eficiente automáticamente podemos pensar en la electricidad o el agua, pero en muchos hogares el gas es el mayor gasto de cada mes.

Los suministros de gas, electricidad y agua pueden ser el equivalente a 90 euros mensuales, según un estudio realizado por Fintonic en un lapso desde septiembre de 2015 y agosto de 2016. Este monto puede presentar variantes dependiendo si el hogar tiene calefacción eléctrica, así como del clima de la zona. Quienes tienen gas en casa, es gas natural, seguido de quienes tienen bombonas de butano, gasóleo y por último propano. Solamente el 3,3% de la población tiene un sistema de autoproducción eléctrica.

El gasto en electricidad y gas puede ser del 5% del desembolso de una familia en este país. Gracias a la crisis enfrentada, esté gasto se ha ido reduciendo en los últimos años, ahora las familias solo piensan en el ahorro y el bajo consumo de la calefacción ya que son los principales gastos en comparación a otras facturaciones del hogar.

España ocupa el quinto lugar en cuanto a mayor gasto de electricidad, y el tercero en gasto de gas. No es porque este país sea más frío que otro, sino que las tarifas son más elevadas en comparación con otros países de climas más fríos.

Para reducir la factura de gas en el hogar lo primero es crear el hábito y la cultura de ahorro para el consumo del gas, de la misma forma que hacemos con el dinero. Se puede aprovechar el sol al máximo, no solo su luz sino el calor que aporta, subiendo las persianas y abriendo las cortinas para subir la temperatura un poco antes de encender la calefacción. Colocar el termostato con los grados adecuados puede influir mucho en el gasto eléctrico. La temperatura ideal para mantener un hogar a gusto es de 21° y al incrementar un grado por encima se puede aumentar el consumo en 7%.

Revisar las instalaciones es importante, sobre todo si tienes calefacción, ya que se deben purgar los radiadores antes de cada temporada para asegurar que estén en perfecto estado, al mismo tiempo que se deben hacer las reformas convenientes al terminar la temporada de frío. La ventilación es necesaria para renovar constantemente el flujo de aire, pero lo importante es hacerlo con la calefacción apagada, así se evita perder energía y calor. El mantener nuestras ventanas y puertas con cerramientos eficientes y así evitar la pérdida de temperatura durante el día y la noche ayuda en cierto grado a bajar el consumo energético de manera  significativa.

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